La app que enseña a leer,
sílaba a sílaba.
Nació de un problema real: una niña de 5 años que no conectaba con los métodos tradicionales. Hoy, con reconocimiento de voz e IA, convierte el aprendizaje en un juego que funciona.
Como en tantas casas, en la de Javi la lectura se había convertido en un pequeño muro. Su hija Raquel, de cinco años, no conectaba con las cartillas ni con las fichas de siempre: las sílabas eran una obligación, no un juego.
En lugar de esperar a que apareciera la app perfecta, Javi decidió construirla él mismo. Con la IA como compañera de desarrollo, levantó un primer prototipo en pocos días: Raquel decía la sílaba en voz alta y la pantalla le respondía con estrellas.
Aquel prototipo se convirtió en Silabea. Hoy sigue el mismo orden pedagógico que los libros del colegio y usa reconocimiento de voz en tiempo real para convertir cada sílaba en un pequeño reto superable.
La sensación de tener una idea y hacerla tangible en poco tiempo. Eso es lo más sorprendente de todo este camino.Javier SacristánColoquIALab
En el episodio 04 de IAs de olla, Javi mostró en directo la evolución completa de Silabea: desde el primer prototipo hasta la versión actual.
El niño selecciona su nivel. Las fases siguen el orden del método escolar: vocales, sílabas simples, sílabas complejas.
El sistema pronuncia la sílaba. El niño la escucha tantas veces como necesite antes de intentarlo.
Reconocimiento de voz en tiempo real. Si la dice bien, animación de éxito. Si no, otro intento.
Cada sílaba superada suma una estrella. Al completar una fase, aparece un dibujo para colorear.
Sigue el mismo orden que los libros escolares. Vocales → sílabas simples → sílabas complejas.
Sin presión de tiempo. El niño va a su ritmo. El sistema se adapta, no al revés.
No hay que instalar nada, ni crear cuenta, ni dar un email. Se abre y se juega.
Sin base de datos central. El progreso se guarda en el dispositivo. Sin tracking, sin anuncios.
El mayor reto fue el reconocimiento de sílabas sueltas — los modelos estándar están entrenados para discurso continuo. La solución: una cascada de dos motores (Web Speech + Deepgram Nova-3) con match fonético personalizado para el español.
Silabea es un prototipo en evolución. Cuantos más niños lo prueben, mejor se vuelve. Es gratis. Sin registro.